Tarta Angry Birds (y sus 30 Angry Cupcakes)

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Buenos días. Hoy os voy a hablar sobre la tarta y cupcakes que preparé para 4 compis de mi hijo que celebraron sus cumples conjuntamente el mes pasado. No sé si recordaréis la tarta Castillo para cuatro del año pasado. Lo cierto es que se tardó mucho en cortar y repartir. Por eso propuse a las mamás que este año, en lugar de tarta, que fueran cake pops o cupcakes. Celebraban tres chicas y un chico por lo que debía ser un tema “neutro”. Como los míos están como locos con “los Angry”, que es así como los llaman, pensé que podría gustar. Mi hijo no celebraba aún porque cumple años en abril y le corresponde el siguiente grupo pero se tomó el diseño de la tarta como un asunto de vida o muerte. Supervisó todo el proceso haciendo sugerencias y proponiendo detalles en todo momento.

Primero hablaré de los cupcakes. La receta que seguí fue ésta. Lo único que cambié fue el café cafeinado por descafeinado. Fue una de las recetas que estuve barajando hasta el último momento para la tarta Rayo McQueen sin huevo y sin leche. En aquella ocasión no la consideré óptima porque resultaba demasiado poco compacta para tornear y utilicé ésta otra, pero para cupcakes no sólo es ideal sino que además es facilísima. Preparar los cupcakes fue el último paso. Los hice la tarde anterior mientras se secaban las nubes del piso superior de la tarta.

Los toppers de los cupcakes realmente no tienen misterio. Lo que sí facilita el trabajo, y caí cuando ya llevaba 7 u 8 hechos, es hacerlos en serie. Me explico. Ir montando varios a la vez en lugar de de uno en uno. Si  se hacen de uno en uno se tarda el doble. Hay que prepararlos con varios días de antelación para que se sequen.

Lo mismo ocurre con los angry birds de la tarta. También es más fácil ir haciendo varios iguales a la vez que ir de uno en uno. Necesitan tiempo para secar por lo que también los preparé con bastante antelación. Lo bueno que tiene esto es que no se va a contrarreloj. Se puede distribuir el trabajo en varias sesiones y no darse la paliza de una sentada.

En cuanto a la tarta diré que el piso inferior es bizcocho de chocolate a la naranja, no tan denso como viene siendo habitual puesto que no iba a soportar tanto peso ni “maltrato” como de costumbre. El superior era de vainilla. Los dos iban rellenos y cubiertos de buttercream de vainilla.

Aunque en las fotos no se aprecia, tanto el piso de abajo como la base tenían un degradado de color bastante curioso. Quedé especialmente satisfecha con el color azul de base que mezclé, que se ajustaba bastante a los de las imagenes de inspiración. Era una mezcla de fondant azul, blanco y negro con colorante en gel azul marino. El degradado se consigue añadiendo fondant blanco al color de base obtenido, que obviamente debe ser el más oscuro. Se ven los cuatro tonos empleados en el piso inferior de la tarta.

La base además está pintada con colorante en polvo azul cielo y azul marino, para que hubiera también un degradado concéntrico. Lamentablemente, una vez hube montado la tarta sobre la base este efecto se perdió. Es ligeramente perceptible vista desde arriba.

El piso de arriba es fondant blanco pintado con colorante en polvo de varios tonos de azul, también degradado. Este degradado tampoco se aprecia muy bien en las fotos.

Las nubes están pintadas con colorante en polvo blanco mezclado con un poco de vodka. Quise que fueran del mismo estilo de las del juego y para ello tuve que dar varias capas de mezcla, dejando un tiempo de secado entremedias.

Un detalle que les gustó bastante a mis hijos fue el del trío de pajaritos azules que están en lo alto de la tarta. Para que quedaran así y poder clavarlos a la tarta directamente lo que hice fue cortar un trozo de una pajita de beber de unos 6 cm de longitud que rellené de fondant mezclado con CMC. Ahí fue dónde clavé los alambres. Inserté la pajita en la tarta y cubrí el agujerito resultante con el fondant que simula piedra. Si os fijáis en las imágenes se ve un poco de la pajita asomando. De no haberlo hecho de esta manera, lo más seguro es que, por el peso de las figuras, o se hubieran vencido y hubiesen quedado tumbadas sobre la tarta o se hubiera rajado el fondant o las dos cosas. Además, con el método de la pajita no hace falta ni untar la punta del alambre en chocolate, ni cubrirlo con papel de aluminio, ni nada de nada. Se inserta sin más y sanseacabó.

Voy a ir acabando. Pero antes, os presento a los “Angry” preferidos de mis hijos, Terence y Matilda. Terence es el preferido de Diego y también se le conoce como el “Big Brother Bird”. El Terence de la tarta está relleno de RKT. Tanto hubiese dado haberlo hecho entero de fondant pero ya sabéis la obsesión que tengo con el peso de los adornos, la gravedad, etc. Matilda es la blanquita. Yo hubiese pensado que su preferida fuera la rosa pero no, es Matilda. Sofía siempre sorprende.

Por último, os dejo algunas imágenes de la tarta entera desde distintos ángulos. No sé si haré pase de diapositivas porque tengo muy pocas imágenes del proceso. Además, aunque esta tarta fue mucho trabajo, no presentó ninguna dificultad. Si os animáis a hacer una parecida lo único que os hará falta es mucha paciencia y mucho cariño.

Hasta pronto,
un saludo,
Laura

Por cierto, se me olvidaba comentar que las tres “Angry” rosas y el cerdito rey fueron para los cumpleañeros, tanto las figuritas como los cupcakes. En esta ocasión sí estuve presente para ver la reacción de los críos ante la tarta. Repartir las figuritas fue una locura. En plena vorágine no pude evitar pensar – ¿quién me mandaría a mí …? – pero ciertamente fue una experiencia de lo más gratificante.

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