Tarta de Boda “Butterfly Blush” – “Mariposas en Rosa” publicada en Cake Central Magazine

Publicada en Publicada en Tartas Personalizadas o Temáticas

¡¡¡¡¡¡Me han publicado una tarta en Cake Central Magazine!!!!!!

Buenos días.

Publico ya la entrada que escribí el 9 de febrero tras comprobar que efectivamente me habían publicado la tarta en Cake Central Magazine. Supuestamente debía esperara a subir fotos de la tarta a internet hasta que me enviaran un e-mail diciendo que había pasado suficiente tiempo desde la publicación de la edición de la revista. Han pasado ya dos meses y no he recibido noticias así que no espero más. Además, el mismo día 9 había bastantes fotos de otras tartas que se habían publicado en diferentes páginas. Debo ser la única que ha esperado …

Aquí os dejo la entrada tal cual la escribí en su momento:

¡¡¡¡ Estoy emocionada !!!! Aún no me lo creo. Los que me sigáis por Facebook sabréis que en Diciembre vi un e-mail de esta revista invitándome a crear una tarta para ser publicada. Lo vi cuando ya había pasado la fecha límite y me llevé un buen disgusto. Les escribí contando lo que había pasado y les dije que estaría encantada de participar en futuras ediciones. Daba por hecho que ya había perdido la oportunidad. ¡Cuál fue mi sorpresa cuando recibí una segunda invitación el día 2 de Enero! Estaba de línea en Guatemala y coincidí con una compi, Pilar Moreno, aficionada también a la repostería creativa, con la que compartir mi emoción y comenzar a diseñar la tarta. ¡Gracias Pilar por aguantarme esos 4 días!

Por supuesto que iba a participar y me puse manos a la obra. Lo primero, a pensar. El tema no me entusiasmó especialmente : tarta de boda en rosa palo y con mariposas. No es precisamente el tipo de tarta que me produzca inspiración, pero es lo que había. Me pareció extraño que no hubiera más por lo que guiarse. Leí el mail 40 veces y no vi información adicional. ¡Qué raro! – pensé.  ¡Y tan raro! Había un “mural de inspiración” incluído, que yo no vi hasta el momento de hacerle las fotos a la tarta terminada. Además, decía que la tarta debía estar visiblemente inspirada en las imágenes que habían proporcionado. Por suerte o porque se me apareció la Virgen, podría pensarse que la tarta efectivamente está inspirada en estas imágenes.

Entre los requisitos que había que cumplir para que la tarta pudiera ser publicada estaba la calidad de las fotos y características específicas de éstas en cuanto a encuadre y un porrón de historias técnicas más. Como habréis podido observar en posts anteriores, mis fotos no suelen destacar por su valor artístico ni técnico (estaréis aburridos ya de ver la cenefa de mi cocina).  Por suerte, una amiga de Blanca (destinataria de la tarta Hello Kitty de Borg), María Prada, se había ofrecido para fotografiar mis tartas con anterioridad. ¡Alegría! ¡Problema resuelto! María se dedica al vídeo y tiene una productora pero como podéis ver en las imágenes, la fotografía no se le da nada mal tampoco. Evidentemente cumplió con todos los estánderes  de calidad y excelencia exigidos por la revista (que no eran pocos) con medios bastante limitados. ¡Gracias María por tu excelente trabajo!

Tengo que agradecerles a Blanca y a Jano su ayuda durante la sesión fotográfica. Los dos etuvieron sujetando los flexos que proporcionaron la iluminación (Jano estuvo cerca de 1 hora con el flexo que le tocó en alto).  Sobre todo, tengo que dar las gracias a mi marido, Miguel, que no sólo sostuvo su flexo en alto cerca de una hora también sino que tuvo que aguantarme, con más paciencia que el Santo Job, durante el tiempo que duró el proceso de elaboración y además vivir en una casa totalmente empantanada.

Quedaba una dificultad  más que superar, quizá la mayor … ¡¡¡guardar el secreto!!! No se podía publicar ninguna foto en ninguna parte hasta después de que saliera el número de la revista. ¡Qué difícil! Por supuesto, el mail que detallaba todo esto era confidencial también.

Ahora, la tarta. He de decir que se trata de una “tarta falsa”. No hay bizcocho. Es una tarta de porexpán. Consideré la posibilidad de hacerla de bizcocho pero ¿quién se la iba a comer? Además, siendo de porexpán, me lo podría tomar con cierta calma. Digo cierta calma porque recibí el mail el día 2, en Guatemala, y la fecha límite para enviar las fotos era el 14. Teniendo en cuenta que hice una línea de por medio de otros 4 días, no me sobró ni un segundo.

Los dos pisos inferiores de la tarta están inspirados en las maravillosas creaciones de Maggie Austin. No es mi estilo pero hay que saber hacer de todo y su trabajo es realmente increíble. Si tenéis un rato, echad un vistazo a su portafolio.

No hay mucho que decir sobre los dos pisos superiores salvo que son rosas, como se pedía. Quería que la tarta fuera elegante y sencilla. También quería que el monstruo de tarta que es, mide 35 cm de alto (sin contar la mariposa que hace de topper) y el piso más grande tiene otros 35 cm de diámetro, inspirara cierta delicadeza y fragilidad. No sé si lo conseguí o no, pero este fue el motivo de que decidiera pintarla así. Utilicé colorante en polvo en dos tonos de rosa, del que se usa para dar color a las flores de azúcar. La base es fondant blanco.

Para los que os preguntéis si las imperfecciones que hay en el acabado de los dos pisos lisos son a propósito, sí, sí está hecho así conscientemente. La idea era reflejar la estética “vintage and chic” que está muy de moda en EEUU. Tened en cuenta que era para una revista americana y que se trataba de que publicasen la tarta. Tampoco sé si conseguí transmitir lo que buscaba.

Ahora hablaré de las mariposas. ¡Qué odisea! Están hechas de cristal de azúcar. Opté por usar este material  para añadir al aspecto delicado y frágil que pretendía que tuviera la tarta en su conjunto. Bueno, y quizá también porque parece que me gusta complicarme la vida…

Esta era la primera vez que exploraba esta técnica. Escogí isomalt, que es un substituto del azúcar, porque había leído que era más fácil de trabajar que el azúcar y que requería temperaturas más bajas. Aún así, acabé con el pulgar derecho carbonizado. Fue toda una experiencia, al igual que la elaboración de la tarta entera y todo el proceso desde que recibí el mail hasta que se completó el envío de las fotos a cinco minutos de que acabara el plazo.

Lo primero fue diseñar la mariposa. Recordad que no vi las imagenes de inspiración hasta que ya hube terminado la tarta. De haberlas visto antes hubiese diseñado una mariposa más parecida a la que proponían. Con el boceto delante, modelé en fimo las mariposas que utilizaría para crear los moldes. Lo siguiente, hacer los moldes. Por último, fundir el isomalt y dar forma a las mariposas antes de que se enfriara para que no quedasen planas. Ahora mismo no sé por dónde andan las fotos de los moldes ni de los modelos. Cuando las encuentre, las añado.

Empecé con 13 mariposas pequeñas más dos grandes que se entrelazaban formando el topper. Sólo sobrevivieron 5 pequeñas y una grande. La mayoría se fueron rajando al dar los retoques y al pintarlas. No tengo soplete por lo que utilicé un mechero (de ahí el pulgar carbonizado). Supongo que si hubiera tenido un soplete no se hubiesen rajado tantas (ni hubiese acabado el pulgar como acabó).

Decidí pintarlas una vez secas en lugar de añadir el color mientras el azúcar estaba aún líquido. Así podría tener mariposas transparentes y rosas sin manchar dos recipientes. Esto fue un grave error. Queda muy bien por delante pero detrás, dónde está pintado, no sólo queda mate sino que además parece sucio. Para colmo, cada vez que se humedecían, se nublaba el “cristal”, habiendo que utilizar el mechero-soplete para hacerlas transparentes de nuevo. Sólo sobrevivió una de las 6 mariposas rosas que había inicialmente, que fuimos cambiando de sitio para que pareciera que había más al tomar las fotos. Afortunadamente, eran sólo para la foto.

Con el isomalt hice las gotitas de rocío que se ven en algunas de las fotos de detalle. Esto no fue tan complicado. Hice moldes tipo “perlas”  de varios tamaños que finalmente no hicieron falta. Ya lo sé para la próxima.

El soporte de la tarta tan ideal es también hecho en casa. Utilicé un candelabro y un plato para velas que compramos en el Ikea. Los pegamos con “No más clavos”. No sé si soportará una tarta de verdad por el peso pero para la foto, da el pego. Ya lo probaré con algo más pequeño. Si da buen resultado, habrá que ver cuántas posibilidades más ofrecen los candelabros del Ikea.

Ya estoy terminando. Queda mostrar lo más importante, las páginas de la revista donde aparece mi tarta. Es un especial sobre tartas de boda. Aquí está la portada:

Y ahora, dónde está la mía:

Pues lo dicho, una alegría que me llevo.

Gracias de nuevo a todos los que participaron directa o indirectamente en la realización de este trabajo y a vosotros por seguirme.

Un saludo,
Laura

PD: He tenido tiempo de localizar las fotos que faltaban. No son muy buenas porque se tomaron con el móvil, pero sirven para que os hagáis una idea. Aquí las dejo:

Primeros pasos
Mariposa sobre el papel

Los moldes
La que sobrevivió
Cementerio de mariposas
¡Por fin!
La sesión fotográfica

3 comentarios en “Tarta de Boda “Butterfly Blush” – “Mariposas en Rosa” publicada en Cake Central Magazine

  1. Muchas felicidades Laura!! He tenido la suerte de ver la tarta en persona y es espectacular como todo lo que haces. Tu trabajo te lleva claro pero el resultado es fantástico. Enhorabuena!! Ruth

  2. Hoy descubrí tu blog buscando tutoriales, porq soy aficionada a la repostería… pero realmente he quedado prendada de tu trabajo, primero vi varias fotos de tu face, me flechó el Sombrero seleccionador y el Perla Negra, son de mis dos películas favoritas de tooooodo el mundo… pero esa, esta es la tapa del frasco como se dice acá en Venezuela, está bellísima, delicada y la forma como narras el proceso, contagia la pasión por lo q haces… sigue cosechando éxitos…

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